Propioceptor Aero Muscular (P.A.M.)
Separa los dientes creando un
espacio sin memoria en las células
del cuerpo, el cuerpo no reconoce este espacio vació creado.
Este espacio vació deberá ser
ocupado (esto es memorizado) con las memorias de las experiencias
transitivas del ser para el estar y del estar para el ser, modificando
el foco de enfoque de las actitudes frente a la vida.
El espacio vació creado, sin
memorias reproduce la boca del bebe.
El individuo reinicia un programa a partir de aquel periodo vital.
El propioceptor (bolita) reproduce
la mamila del seno materno, por un mecanismo neurológico se establece el proceso de
la succión, reproduciendo la masticación primaria.
El ser humano deglute succionando con el frente de la boca 2500
veces al día, esto equivale a un décimo del número
de respiraciones diarias.
El P.A.M. altera la posición de los maxilares, aparta lo
dientes altera la porción muscular, las articulaciones,
los huesos, los dientes, la aferencia-eferencia neural, lo sensitivo,
la propiocepción, el metabolismo, la digestión, la
saliva, la flora bucal y corporal, el hambre, la sed, el sueño,
el sexo, la palabra, la idea, lo mental, lo emocional, lo psíquico,
lo estético, las dinámicas, los mecanismos, lo social,
lo filogenético, lo ontogenético, la afectividad,
lo potencial, la facilitación, la posibilitación,
la bioquímica, las posturas, el eje de cuerpo, etc.
El P.A.M. aparta los radicales,
permitiendo un mejor espacio-tiempo para el montaje del paralelo
utópico, que es un secreto,
la esencia de esto es un secreto, de ahí que podamos decir
que “la salud es un secreto”.
Las funciones básicas de los dientes es mantener el eje
de la especie cultural, a través de la oclusión,
permitiendo y bloqueando las dinámicas locales que son el
reflejo de las dinámicas del eco sistema.